September 25, 2021

Un Falso Diamante: Félix Verdejo

El Criminal más bruto y asqueroso en una larga lista que tiene Puerto Rico.

El ring es como la vida; una lucha constante. Es por ello que no me sorprende que este haya sido el desenlace de Félix Verdejo sobre la lona del vivir. Verdejo era conocido por comenzar rápido, su buen golpeo, pero según la pelea progresaba y el contrincante lo contra golpeaba, perdía el norte de su plan. El no poder bregar con la presión terminaba haciendo que improvisara. Esto lo hacía terminar mal. Caía y no se levantaba, una muestra de su poco corazón de guerrero.

Estas peleas eran un presagio de quién es Félix Verdejo, no el Diamante del boxeo, sino el hombre. Cuando el contrincante más fuerte que tenemos, la vida, lo contragolpeara, no iba a levantarse, ni ser igual. La primera muestra fue cuando tuvo un accidente de tránsito. Nunca fue el mismo boxeador, aunque tenía todas las herramientas a su disposición. Para comparar, Miguel Cotto tuvo un aparatoso accidente en los inicios de su carrera, y eso no fue un escollo para que alcanzara la grandeza.

Sin embargo, este problema no era nada comparado con el que él mismo iba a crear para sí. Desde hacía años venía sonando la indisciplina del joven púgil. Esto se concretó hace unos días cuando surgió la noticia de que mantenía una relación extramarital con una joven que había desaparecido luego de hablar con él en la mañana.

Al igual que en el ring, resultó ser un mal estratega como criminal. Al enterarse que la joven estaba embarazada de él, planificó un asesinato en dos días. ¿Su plan maestro? Usar su celular para concretar la cita, utilizar su vehículo para movilizar a la víctima, utilizar sus puños para noquearla, anesteciarla con drogas, tirarla por un puente federal que está lleno de cámaras, disparar LUEGO de tirarla, no antes, y dejar la guagua en su casa como si nadie fuera a darse cuenta.

¿Cuál fue el golpe que la vida le lanzó? Un embarazo fuera del matrimonio. No tenía los cojones para asumir la responsabilidad de sus actos, y quería que Keishla abortara, como si ella fuera la culpable. Como si el no tuviese parte en el acto de procreación.

Eso, ante tantos problemas que tenemos en nuestras vidas, puede ser considerado un jab, un pequeño golpe fácil de asimilar. No obstante, Félix perdió el plan de pelea, en parte por tener una mala esquina. No sabemos si fueron los celos o la avaricia, pero Félix estaba destinado a no pasarle pensión a otro hijo que no haya nacido en el seno matrimonial. Son tantas las personas que no tienen nada y que quisieran ser padres, y él que tenía todos los recursos, no vio que la vida lo bendijo dos veces.

No sé cuál fue el análisis que pasó por la mente de los involucrados, pero resulta obvio que todos juntos no completan un cerebro. Cotto hace unos años dijo que Verdejo tenía que mejorar su entorno. Necesitaba gente que lo elevara. Definitivamente su esposa y el resto de los que lo rodeaban no eran lo que necesitaba, y esto resaltó su falta de educación.

Félix prefirió ser recordado como un asesino, El Aaron Hernandez boricua, antes de como un hombre infiel. El peor padre mediático en la historia de Puerto Rico hasta este momento era Kobbo Santarrosa, quien nunca quiso aceptar la paternidad de su hijo mientras habla de la de los demás. Ahora ese deshonroso lugar lo ocupa el que en algún momento fue considerado un diamante, que a decir verdad, nunca fue pulido.

Para compararlo con otras personas de su profesión, Félix Tito Trinidad estuvo en el foco de la polémica por el mismo lio. En ningún momento tomó este camino. Aceptó su responsabilidad. Incluso Piculín Ortíz tuvo su roce con la justicia, por tener un criadero de marihuana. Aceptó su culpa, y hoy día no es menos de lo que fue antes de su caida. Sigue siendo El Picu, el más grande del basket boricua. La grandeza, como dijo Rocky Balboa, no se mide por cuan duro das, sino por cuanto aguantes y sigas hacia adelante. A Verdejo lo tocaron con limón, y no aguantó.

Cuidado Santa que te tira del trineo hacia el Teodoro Mosco...
¡Cuidado Santo que te tira del trineo hacia el Teodoro Moscoso!

Hoy Verdejo enfrenta la pena de muerte. Desearle lo peor no es que lo maten, es que viva el resto de sus días pensando en lo que hizo. Que el remordimiento se lo vaya comiendo con los años. Que nunca pueda saber hasta dónde podía llegar, y no pueda dormir en las noches. Que sepa que lo pudo tener todo y terminó teniendo nada. Eso es un castigo digno de un asqueroso y vil asesino como lo es él. La pena de muerte, aunque tarde 10 años en llegar, es una salida rápida. Se pone a dormir los animalitos que están sufriendo, no a los que se comportan como el más sangriento de los animales. El no merece la paz que trae la muerte, mientras los familiares de Keishla la sufren y la recuerdan hasta sus últimos suspiros.

El diablo suele vestirse de oveja.
El diablo suele vestirse de oveja.

Verdejo, que no parecía romper un plato, es una de las vergüenzas más grandes que ha dado nuestro país. Ya bien lo dice el dicho, del agua mansa me libre Dios, que de la brava me libro yo. Pero es difícil saber lo que hay dentro de cada cuál. Keishla estuvo 11 años con él. Tenía un tatuaje de un diamante en su honor, y nada de eso detuvo a esta basura de cometer uno de los crímenes más atroces que se han registrado en Puerto Rico.

El nombre del diamante proviene del griego adamas o adamantem que significa “invencible”. Es el más duro duro de todos los cuerpos, y la piedra más preciosa. Qué grande le quedó el nombre. Hoy estamos tristes por la partida de Keishla, pero ella nos ha abierto los ojos. Hoy está más latente que nunca en el corazón de los puertorriqueños el problema de la violencia contra la mujer. Ella también será el recordatorio de por qué Verdejo no mereció una medalla Olímpica. Por asesino, basura, abusador, puerco y tener el corazón de una escoria.

Mi nombre es Gazoo Starr, besos a los que me recuerdan y flores al que ya me olvidó. Qué suerte tuvimos de nunca haberlo visto convertirse en campeón mundial. Que vergüenza hubiese sido para el pueblo y para todos los grandes campeones con los que hubiese compartido ese distinguido honor.

El mismo diablo lo vino a buscar.
El mismo Diablo lo vino a buscar

Púdrete, Félix Verdejo.

Facebook e Instagram: GazooStarr Twitter: @VivaGazoo

Pronto mi novela

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